martes, 2 de julio de 2013

¿Qué es la Casa Universal de Justicia?

El 23 de mayo de 1844, un joven comerciante persa llamado Siyyid Alí-Muhámmad, al que sus seguidores conocían por el apelativo de el Báb (la puerta), anunció la inminente aparición del Mensajero de Dios que esperan todos los pueblos del mundo para formar parte de una cadena que se extiende mucho más allá de lo que recuerda la historia y que incluye a Abraham, Moisés, Buda, Zoroastro, Cristo y Mahoma. Aquella revelación se produjo en Shiraz, al Sur del actual Irán, e inmediatamente fue sofocada por el sha y su visir, temerosos de que el fulgurante éxito del babismo amenazara la autoridad religiosa de los musulmanes chiíes. El Báb fue arrestado en diversas ocasiones, sufrió la tortura de la falaka y, finalmente, se le juzgó y condenó a muerte, siendo fusilado en Tabriz, la mañana del 9 de julio de 1850. En los años posteriores, se estima que la represión gubernamental acabó con la vida de 20.000 de sus seguidores, los babíes, que tuvieron que exiliarse en el vecino Imperio Otómano donde fueron liderados por Mirzá Husayn-Ali (1817-1892).

En 1863, este hombre se declaró Bahá'u'lláh [Bahá Alá (Esplendor de Dios)] y anunció en Bagdad que él era el prometido por el Báb. Hasta su muerte, el fundador de la Fe Bahaí [Bahá´í] –considerado por sus fieles como el Revelador de la Palabra de Dios, la Fuente de Autoridad y el Manantial de Justicia– vivió encarcelado más de veinte años en diversas prisiones de Teherán, Estambul, Edirne y Acre, donde falleció rodeado de un gran respeto y prestigio moral. Hoy en día, el bahaísmo es una de las religiones más jóvenes del mundo, con 5.000.000 de creyentes que se guían por un propósito: la humanidad es una sola raza y ha llegado el momento de unir a esa única familia en una sociedad global.

Tanto la dirección de los asuntos espirituales y administrativos como la máxima autoridad legislativa de esta creencia se ejercen por la Casa Universal de Justicia; una institución –Cabeza de la Fe– que se fundó en Haifa (Israel) el 21 de abril de 1963 y que está formada por nueve Hombres de la Justicia elegidos mediante votación secreta, cada cinco años, entre los representantes de la comunidad bahaí que forman las Asambleas Espirituales Nacionales, reunidas en una Convención Internacional.

La Universal House of Justice se rige por una Constitución del 26 de noviembre de 1972 donde se enumeran sus poderes y deberes, entre los que destacan: estatuir leyes y ordenanzas no anotadas expresamente en los Textos Sagrados; deliberar y decidir sobre todos los problemas que han causado diferencias; elucidar cuestiones que son oscuras; salvaguardar los derechos personales, la libertad y la iniciativa de los individuos; y prestar atención a la preservación del honor humano, el desarrollo de los países y a la estabilidad de los estados; disponer en disputas dentro de su jurisdicción; dictar juicio en casos de violación de las leyes de la Fe y pronunciar sanciones por tales violaciones.

PD: Gracias a Pedro Donaires por darme a conocer una institución que acaba de celebrar su 50º aniversario.

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