miércoles, 14 de septiembre de 2022

¿Qué es el «Legaltech»?

Al presentar las sinergias entre algunas iniciativas ya existentes [como el Programa Europa Digital] y el nuevo Fondo de Justicia, Derechos y Valores –un instrumento de la Unión Europea que consta de dos programas: el Programa de Justicia [que fomenta el desarrollo de un espacio europeo de justicia] y el Programa de Derechos y Valores [de apoyo a la igualdad y los derechos]– una Comunicación de la Comisión Europea al Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo, al Comité Económico y Social Europeo (CESE) y el Comité de las Regiones (CdR), de 2 de mayo de 2018, consideró que así se garantizará la transformación digital de los sistemas judiciales en los Estados miembros, el desarrollo de la tecnología al servicio del Derecho (conocida en inglés como LegalTech) por parte de empresas de la UE y la interconexión y la interoperabilidad transfronterizas. Siete meses más tarde, otra Comunicación del ejecutivo comunitario, de 7 de diciembre de 2018, sobre su estrategia relativa al empleo de la inteligencia artificial en el sector público [el Plan coordinado sobre el desarrollo y uso de la inteligencia artificial «Made in Europe» – 2018] volvió a referirse a que las soluciones basadas en inteligencia artificial también beneficiarán a los sectores de justicia y de aplicación de la ley; citando como ejemplo, expresamente, las soluciones basadas en implementaciones de justicia predictiva y aplicaciones LegalTech. Era el año 2018 y estas dos fueron las primeras menciones de esa popular contracción del término anglosajón Legal Technology que encontramos en el ámbito europeo.

Como era de esperar, el Derecho no se ha mantenido al margen del impacto que la eclosión de nuevas tecnologías ha causado en todas las facetas de nuestra vida; en ese contexto, la apropiación inglesa “Legaltech” –según el experto Rafael del Real Rubio, tomando como referencia la “Law Society” británica– se refiere a aquellas tecnologías que tienen por objeto apoyar, complementar o sustituir los métodos tradicionales de prestación de servicios jurídicos, o que mejoran el funcionamiento del sistema de justicia. Además, Legaltech se está utilizando para referirse a un segmento de empresas de tecnología, principalmente “startups”, focalizadas al desarrollo de soluciones tecnológicas para el sector legal o que prestan servicios jurídicos a través de la tecnología [1].

Para el emprendedor argentino Federico Ast: Legaltech se refiere a la utilización de métodos de gestión y tecnologías provenientes de la ingeniería y de la administración para innovar en el ejercicio de la profesión legal. Aunque aún no hay una definición universalmente aceptada, dentro de legaltech yo incluyo desarrollos de software aplicados al derecho, la optimización de procesos legales y herramientas de legal design [2].


En los últimos años, la doctrina científica ya cuenta con algunos ejemplos significativos de autores que se están planteado estudiar todas las implicaciones del Derecho con la Informática y las Nuevas Tecnologías; por ejemplo, al analizar cómo será el ejercicio de la abogacía, en su conocido libro El abogado del mañana: una introducción a tu futuro, el asesor británico Richard Susskind reflexiona, precisamente, sobre el impacto tecnológico en el sector legal y cómo afectará a los distintos operadores jurídicos.

En su opinión, se pueden identificar al menos trece ámbitos donde –en poco tiempo– cambiará el modo en que se prestan ciertos servicios legales; veamos tres de ellos:
  1. La automatización de documentos (un programa informático, mediante una serie de preguntas y respuestas, permite al cliente elaborar su propio modelo de contrato o redactar las cláusulas de un testamento sin necesidad de acudir a un abogado que le cobre su minuta según el tiempo que le haya dedicado a elaborar ese documento);
  2. La  implacable conectividad (ya no hay que visitar el despacho del abogado en su horario de atención al público porque las tecnologías incluyen dispositivos portátiles, tabletas, acceso inalámbrico de banda ancha, videoconferencias de alta definición, mensajería instantánea, redes sociales y correo electrónico que unido al aumento de la potencia de procesamiento y la capacidad de almacenamiento refuerzan que el cliente quiera acceder a su asesoramiento legal cuando lo necesite y de forma inmediata); y
  3. Lo que él denomina “código legal abierto” (todo el contenido jurídico por el que, hasta hace poco, pagabas por acceder a él, ahora ya se encuentra disponible on line, para cualquiera y sin cargo) [3].

Citas: [1] DEL REAL RUBIO; R. “La tecnología y la práctica jurídica: un reto inaplazable para el sector legal”. En: MENÉNDEZ MENÉNDEZ, A. (Coord.).  Máquinas o abogados: los conflictos en la frontera tecnológica. Cizur Menor: Aranzadi, 2021. [2] AST, F. Curso El Abogado del Futuro: Legaltech y la Transformación Digital del Derecho. Buenos Aires: Universidad Austral, 2022. [3] SUSSKIND, R, Tomorrow’s Lawyers. An Introduction to Your Future. Oxford: Oxford University Press (2ª ed.), 2017, pp. 43 y ss.

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