lunes, 18 de mayo de 2026

Sedes del poder (XXIV): el número 10 de Downing Street

El 6 de diciembre de 1921, el Primer Ministro británico David Lloyd George -como jefe de la delegación de su gobierno- y Michael Collins y Arthur Griffith -encabezando a los representantes irlandeses- firmaron los dieciocho «Artículos sobre el acuerdo para un tratado entre Gran Bretaña e Irlanda», más conocidos por su denominación coloquial de «Tratado Anglo-Irlandés» [The Articles of Agreement for a Treaty between Great Britain and Ireland (Anglo-Irish Treaty)] que puso fin a la guerra de independencia entre las dos islas británicas iniciada con el atentado que el grupo terrorista IRA cometió en Soloheadbeg, el 21 de enero de 1919. Tras el «Domingo Sangriento» de 1920 [Bloody Sunday], ambas partes alcanzaron una tregua en julio de 1921 que desembocó en la firma de este acuerdo y el nacimiento del Estado Libre Irlandés. Aquel trascendental convenio bilateral se firmó en el número 10 de Downing Street, residencia del Primer Ministro del Reino Unido y epicentro de la vida política nacional.

Como suele ser habitual en este país, el cargo del Jefe de Gobierno no se regula -ni siquiera se menciona- en ninguno de los instrumentos jurídicos que conforman el singular legado constitucional británico; por ese motivo, su origen y atribuciones se basan más en las tradiciones y el derecho consuetudinario que en las normas imperativas.

La célebre puerta de entrada

Sir Robert Walpole (Norfolk, 1676 – Londres, 1745) fue el primer político que desempeñó las responsabilidades y obligaciones que conlleva este cargo, entre 1721 (cuando fue nombrado en plena crisis económica por la «Burbuja de los Mares del Sur» y 1742 (año en que dimitió), aunque la denominación de «Prime Minister», como tal, no se oficializó hasta 1905, durante el gobierno de Henry Campbell-Bannerman.

Placa de la calle

Walpole también fue el primero que vivió y trabajó en el número 10 de Downing Street, a partir de 1735, gracias al obsequio de las viviendas que hoy conforman este edificio, por el rey Jorge II; y, tres siglos más tarde, continúa siendo el Primer Ministro que más tiempo ha ostentado ese mandato (casi veintiún años). A la hora de redactar esta entrada, por tener una referencia, sólo en el siglo XXI han pasado por el número 10: Tony Blair, Gordon Brown, David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Keir Starmer.

Mapa de monumentos cercanos

La pequeña bocacalle sin salida de Downing se encuentra situada muy cerca de las Casas del Parlamento, el Big Ben y la Abadía de Westminster en un área donde, históricamente, se asentaron los centros de poder civil y religioso de romanos, anglosajones y normandos; un punto neurálgico que se afianzó durante el reinado de Enrique VIII y la construcción del cercano Palacio de Whitehall (residencia que se destruyó, a causa de un incendio, en 1698). Las primeras viviendas que se edificaron en la calle estuvieron siempre muy ligadas a personalidades de la nobleza o la política, como el magistrado Thomas Knyvet (que arrestó a Guy Fawkes por la Conspiración de la Pólvora), su sobrino-nieto John Hampden (que desafió al rey Carlos I antes de que se celebrara el primer juicio contra un Jefe de Estado por crímenes de guerra; el monarca fue condenado y ejecutado en el exterior de Banqueting House que era el único edificio del complejo de Whitehall que no había desaparecido pasto de las llamas) y -por supuesto- el emprendedor George Downing que levantó las viviendas que dieron nombre a la vía a pesar de su pésima fama.

Conjunto de los edificios

Como vimos, Jorge II regaló a Robert Walpole tanto la casa de Downing Street como la situada detrás con vistas a Horse Guards; tras contratar los servicios del arquitecto William Kent, se unieron ambas, se construyó un anexo para el Lord del Tesoro y, desde 1735, es la residencia del poder ejecutivo británico porque Walpole agradeció al soberano el regalo personal que le hizo pero le propuso que, en su lugar, la propiedad le correspondiera a quienes ostentaran ese cargo oficial. Hasta hoy.

Control de acceso a la calle

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