viernes, 22 de junio de 2012

El polémico nombre de Spandau Ballet

Desde los años 80 viene circulando una curiosa leyenda negra sobre este grupo británico que triunfó en toda Europa con su música y estética de aire neorromántico, aunque fuese a la sombra de los famosos chicos malos de Duran Duran. Al parecer, el nombre del conjunto lo propuso el promotor discográfico Robert Elms cuando leyó Spandau Ballet en una pintada que alguien escribió en el baño de un bar (según unos, en Londres; según otros, Berlín). Aquellas palabras le parecieron comerciales, misteriosas y pegadizas y los cinco componentes del grupo estuvieron de acuerdo en llamar así a su banda. La polémica estalló cuando alguien les sugirió cuál era su ideología porque el nombre tenía connotaciones nazis; extremo que ellos negaron. El mito urbano contaba que los altos mandos del ejército de Hitler que fueron condenados a muerte durante el Juicio de Núremberg (1945-1946) habían sido ahorcados en la prisión berlinesa de Spandau y que la danza a la que se refería el ballet del nombre eran, en realidad, los espasmos de los cuerpos sacudiéndose, agonizantes, colgados de la soga. A ese macabro espectáculo previo a la muerte se le denominó el ballet de Spandau.

Esa es la leyenda; pero los hechos no ocurrieron así. Efectivamente, en Núremberg se condenó a una veintena de genocidas nazis a morir en la horca, pero se les ejecutó en esta ciudad bávara; los cuerpos se trasladaron posteriormente al campo de concentración de Dachau, cerca de Múnich, en donde se incineraron sus cadáveres en los mismos hornos de cremación en los que ellos habían condenado a muerte a millones de judíos durante el Holocausto y, finalmente, sus cenizas se aventaron arrojándolas al río Isar.

En la cárcel de Spandau –que, hoy en día, es un barrio de Berlín– se recluyó a siete condenados de Núremberg para que cumplieran allí sus penas hasta que el último, Rudolf Hess, murió de forma natural en 1987; es decir, ningún líder nazi condenado en aquellos juicios de las potencias aliadas murió ahorcado en la prisión berlinesa de Spandau.

¿De dónde procede entonces esta leyenda urbana? Existen muchas versiones: una señala que fueron los nazis quienes llamaron Ballet de Spandau al efecto que producían los cuerpos de los judíos cuando eran ahorcados; otra alternativa se refiere al movimiento de las víctimas cuando trataban de evitar que les disparasen con el Arma de Spandau, un pistolón típico de la I Guerra Mundial... Sea como fuera, el mito permanece y, si tienes curiosidad, en internet encontrarás otros muchos rumores sobre el misterio de este nombre.

2 comentarios:

  1. Como que a la sombra de Duran Duran?,,,, mmmmmm

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  2. Hola True, ya sé que es una apreciación completamente personal, pero el recuerdo que guardo de mi adolescencia es que Duran Duran logró más fama que Spandau Ballet. Ya veo que no estás muy conforme conmigo ;-)

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