viernes, 3 de junio de 2022

La regulación boliviana de la Wiphala

Al establecer su modelo de Estado, el Art. 6 de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, de 2009, proclamó que: I. Sucre es la Capital de Bolivia. II. Los símbolos del Estado son la bandera tricolor rojo, amarillo y verde; el himno boliviano; el escudo de armas; la wiphala; la escarapela; la flor de la kantuta y la flor del patujú. El desarrollo reglamentario de este precepto constitucional, para normar y uniformizar sus características y su uso, se llevó a cabo mediante el Decreto Supremo (DS) sobre los Símbolos del Estado Plurinacional de Bolivia [DS nº 241, de 5 de agosto de 2009]. Su Art. 2 especifica los cuatro objetivos de esta reglamentación: a) Sistematizar las disposiciones relativas a las características y uso de los Símbolos del Estado para su mejor difusión y socialización. b) Poner en valor los Símbolos del Estado en la conciencia del pueblo boliviano y fomentar el orgullo de su identidad. c) Establecer las características, normas de uso y producto de los Símbolos del Estado. d) Señalar las instancias nacionales, departamentales, municipales y locales responsables del protocolo de los Símbolos del Estado.

Por lo que se refiere a la Wiphala, el Art. 4.i) la define del siguiente modo: Es la bandera cuadrangular de origen precolombino, que consta de siete colores, cuarenta y nueve (49) cuadrados repartidos en siete (7) columnas por siete (7) filas; con diagonales descendentes de izquierda a derecha. Actualmente es la nueva representación de la unidad en la pluralidad del nuevo Estado Pluracional de Bolivia. A continuación, los Arts. 27 a 34 del DS nº 241 describen esta bandera, su simbología, colores, proporción, dimensiones y uso (tanto general como en instituciones públicas y unidades educativas y centros de formación).

Dazazás | Wiphala (2021) para UTOPIX

Partiendo de que la Wiphala consta de cuarenta y nueve cuadrados repartidos en siete columnas y otras tantas filas con la diagonal central de color blanco de forma descendente de izquierda a derecha, la secuencia de los siete colores de forma diagonal descendente, desde el primer cuadrado superior derecho tiene el siguiente orden: un cuadrado de color verde, dos cuadrados azules, tres cuadrados de color violeta, cuatro cuadrados de color rojo, cinco cuadrados de color naranja, seis cuadrados de color amarillo, siete cuadrados de color blanco, seis cuadrados de color verde, cinco cuadrados de color azul, cuatro cuadrados de color violeta, tres cuadrados de color rojo, dos cuadrados de color naranja y un cuadrado de color amarillo (Art. 27).

La Wiphala es un símbolo sagrado que identifica el sistema comunitario basado en la equidad, la igualdad, la armonía, la solidaridad y la reciprocidad (Art. 28. I). Sus siete colores representan: rojo (el planeta tierra), naranja (la sociedad y la cultura), amarillo (la energía y la fuerza, la reciprocidad y complementariedad), blanco (el tiempo y la dialéctica: la historia cíclica), verde (la economía y la producción), azul (el espacio, la energía cósmica, al infinito, al espíritu que anima todo) y violeta (la política y la ideología social y comunitaria, al Estado).

Finalmente, el Decreto Supremo contempla que la Wiphala se izará en el lado izquierdo del frontis de los inmuebles de las instituciones públicas del nivel central del Estado Plurinacional de Bolivia (Art. 31.I).

Asamblea Legislativa Plurinacional (La Paz)

NB: este símbolo del mundo andino también ondea en algunos territorios de Perú, Argentina, Colombia, Ecuador y Chile.

PD: la Resolución A/RES/79/315, de 30 de junio de 2025, de la Asamblea General de las Naciones Unidas [La Wiphala para vivir bien en armonía, equilibrio y complementariedad con la Madre Tierra] afirmó en su parte expositiva que: (...)  para quienes enarbolan la Wiphala, esta encarna una unidad de valores y modos de vida basados en el respeto a la vida, que se ajustan a los principios de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad, cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento en todos los niveles de la sociedad y entre las naciones; por ese motivo, a continuación, invitó a los Estados Miembros a que promuevan el aprecio y el respeto de todas las culturas, observando la Wiphala como manifestación mediante la cual ciertos Pueblos Indígenas reafirman su identidad, unidad y valores, y salvaguardan su patrimonio cultural y sus conocimientos tradicionales, y como expresión del buen vivir en armonía, equilibrio y complementariedad con la Madre Tierra, a fin de que se exponga en espacios públicos, educativos e institucionales, según proceda.

miércoles, 1 de junio de 2022

¿Qué es el «Coeficiente de Gini»?

El preámbulo de la Ley 19/2021, de 20 de diciembre, por la que se estableció el ingreso mínimo vital señala que: (…) España se encuentra entre los países de la Unión Europea con una distribución de la renta entre hogares más desigual. Aunque la reciente recesión económica deterioró especialmente los ingresos de los hogares con menos recursos, la alta desigualdad en España precede a los años de recesión, y la recuperación experimentada desde 2013 no la ha corregido sustancialmente. En 2018, el último año para el que Eurostat ofrece datos comparados, el coeficiente de Gini en España es casi tres puntos superior a la media de la Unión Europea, y los ingresos del veinte por ciento de los hogares de renta más baja representan solo una sexta parte de los ingresos del veinte por ciento con renta más alta, mientras en la Unión Europea esta proporción es solo de una quinta parte (…). Ese coeficiente o índice de Gini se menciona tambien en diversas actas con las que concluyen las reuniones de las Comisiones Mixtas de Cooperación de España con algunos países latinoamericanos, como Colombia, Ecuador, Paraguay o Perú

Uno de los análisis desarrollado no solo por la Economía sino también, por ejemplo, por otras disciplinas como la Demografía, la Sociología o la Estadística, es el estudio de la desigualdad y, en ese campo, destaca un índice: el coeficiente de Gini. Lo acuñó el estadístico italiano Corrado Gini (1884–1965) en el artículo Variabilità e mutabilità: contributo allo studio delle distribuzioni e delle relazioni statistiche que publicó en la revista Studi economico-giuridici pubblicati per cura della facoltà di Giurisprudenza della R. Università di Cagliari, en 1912.


El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) solía referirse a él en los Índices de Desarrollo Humano ajustados por la Desigualdad que incluía en las tablas de sus Informes anuales sobre el Desarrollo Humano; por ejemplo, en el correspondeinte a 2015 indicaba de forma muy didáctica que: En los últimos años, el incremento de las rentas en todo el mundo ha traído consigo una creciente desigualdad en cuanto a ingresos, riqueza y oportunidades. La desigualdad se puede medir con el coeficiente de Gini, que se expresa como un valor entre 0 (todas las personas tienen lo mismo) y 1 (una persona lo tiene todo). (…) El coeficiente de Gini es igual a 0 cuando la renta total de un país está equitativamente distribuida entre sus habitantes y a 100 cuando todos los ingresos corresponden a una sola persona.

lunes, 30 de mayo de 2022

La orden del fiscal Bonaparte para crear el FBI

Como ya tuvimos ocasión de comentar en otra entrada de este blog, el 25º presidente de los EE.UU., William McKinley, fue el tercer Jefe de Estado asesinado en este país –tras Abraham Lincoln y James A. Garfield– cuando recibió en el abdomen una de las dos balas que un joven anarquista natural de Ohio pero de origen polaco, Leon Czolgosz, le disparó con su revólver durante la visita institucional al Temple of Music de la Exposición Panamericana de Búfalo. Ocurrió la tarde del 6 de septiembre de 1901, McKinley falleció ocho días más tarde y, en apenas mes y medio, el asesino fue juzgado y condenado a morir en la silla eléctrica de la célebre prisión neoyorquina de Auburn, el 29 de octubre de 1901. Tras el magnicidio, el vicepresidente Theodore “Teddy” Roosevelt accedió al despacho oval como 26º presidente estadounidense y, durante su primer mandato, nombró Fiscal General del Estado al hasta entonces Secretario de Marina (la Armada), el abogado Charles Joseph Bonaparte (imagen inferior) en sustitución de William Henry Moody que fue promocionado al Tribunal Supremo.

El nuevo fiscal Bonaparte [Baltimore (Maryland), 1851-1921] era nieto del príncipe Jérôme Bonaparte, hermano pequeño del célebre emperador Napoleón I de Francia (de hecho, el propio FBI aún lo describe, hoy en día, como el único miembro auténtico de la realeza que ha llegado a trabajar en la política estadounidense). En 1872 se graduó en la Facultad de Derecho de Harvard, completó su formación jurídica en Cambridge (1875) y fue admitido en el precedente de la actual Maryland State Bar Association (salvando las distancias, su Colegio de Abogados) para ejercer la abogacía en su ciudad natal hasta que, a comienzos del siglo XX, con fama de ser un republicano reformador y progresista, prolífico escritor, católico practicamente y defensor de la ley se incorporó a la nueva administración Roosevelt (1905).


A la mitad de su mandato (desempeñó las funciones de Attorney General entre el 7 de diciembre de 1906 y 4 de marzo de 1909) firmó una breve
orden el 26 de julio de 1908 que se convirtió en el origen del actual FBI [Oficina Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigation)]. Aquella decisión se adoptó porque, el 27 de mayo de aquel mismo año, el Congreso había aprobado una ley que sancionaba a los miembros del servicio secreto con dos años de suspensión de empleo si trabajaban en algún caso para el Departamento de Justicia (DOJ); por ese motivo, el Fiscal General propuso la creación de una nueva fuerza regular de agentes especiales que estuviera al servicio del DOJ para investigar determinados casos y hacer frente tanto a la corrupción como a las elevadas tasas de criminalidad de la nación. De este modo surgió la actual agencia; con apenas 34 agentes que, desde los años 30, el cine negro inmortalizó con el apodo de los Hombres del Gobierno (G-Men). Desde el 4 de diciembre de 1981, el FBI forma parte de la Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos [Intelligence Community (IC)] creada por el presidente Ronald Reagan mediante la Executive Order 12333 (United States intelligence activities).

viernes, 27 de mayo de 2022

La Declaración de Bogotá de 1976 sobre la órbita geoestacionaria

El Derecho Internacional del Espacio [el denominado Corpus iuris spatialis aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas e integrado por 5 grandes tratados y numerosos documentos internacionales] surgió en los años 50 del siglo pasado y alcanzó su momentó de mayor esplendor en las posteriores décadas de los 60 y 70, coincidiendo con la frenética carrera espacial que caracterizó las relaciones entre las dos grandes superpotencias (Estados Unidos y la Unión Soviética) durante la guerra fría. En ese contexto histórico, ocho naciones que tenían en común su singular situación geográfica sobre la línea ecuatorial [Brasil, Colombia, Congo, Ecuador, Indonesia, Kenia, Uganda y la República Democrática del Congo (en aquel entonces, Zaire)] se reunieron en la capital colombiana del 29 de noviembre al 3 de diciembre de 1976 con el propósito de estudiar la órbita geoestacionaria que corresponde, como lo hacen igualmente segun leyes internacionales las extensiones marítimas y de territorio insular. Todas consideradas como reconocidos recursos naturales, tal y como señala el preámbulo de la Declaración de Bogotá de 1976.

Tras describir qué es la órbita geoestacionaria –se trata de una órbita circular en el plano ecuatorial que en el período de revolución sideral del satélite es igual al período de rotación sideral de la Tierra y el satélite se mueve en la misma dirección de la rotación de la Tierra. Cuando un satélite describe esta órbita, se dice que es geoestacionaria; tal satélite parece ser estacionario en el cielo, visto desde la tierra, y se fija en el cenit de un determinado punto del ecuador, cuya longitud es por definición la del satélite. Esta órbita se encuentra en una distancia aproximada de 35.871 kilómetros sobre la Tierra– los ocho países ecuatoriales declararon que la órbita sincrónica geoestacionaria es un hecho físico vinculado a la realidad de nuestro planeta, ya que su existencia depende exclusivamente de su relación con fenómenos gravitatorios causados por la tierra, y es por eso que no debe ser considerado parte del espacio ultraterrestre. Por lo tanto, los segmentos de la órbita sincrónica geoestacionaria son parte del territorio sobre el cual los estados ecuatoriales ejercen su soberanía nacional. En su opinión: La órbita geoestacionaria es un recurso natural escaso, cuya importancia y valor aumentará rápidamente junto con el desarrollo de la tecnología espacial y con la creciente necesidad de comunicación, por lo que los países ecuatoriales reunidos en Bogotá han decidido proclamar y defender en nombre de sus pueblos, la existencia de su soberanía sobre este recurso natural. La órbita geoestacionaria representa una única instalación que solo puede ofrecer para los servicios de telecomunicaciones y otros usos que requieran los satélites geoestacionarios.


A continuación, las naciones que firmaron este compromiso político sin vinculación jurídica –buena muestra del
derecho indicativo o soft law– apelaron a diversas resoluciones de la ONU para reivindicar la existencia de un derecho soberano de las naciones sobre sus recursos naturales y, por lo tanto, la existencia de derechos soberanos sobre los segmentos de la órbita geoestacionaria.

Por último, mostraron su insatisfacción con el denominado “Tratado de 1967” sobre "Los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes", firmado el 27 de enero de 1967, al entender que este acuerdo no puede considerarse como una respuesta definitiva al problema de la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, menos aún cuando la comunidad internacional está cuestionando todos los términos del derecho internacional que se elaboraron cuando los países en desarrollo no pueden contar con asesoramiento científico adecuado y, por tanto, no fueron capaces de observar y evaluar las omisiones, contradicciones y consecuencias de las propuestas que se habían preparado con gran capacidad de las potencias industrializadas en su propio beneficio. Por lo cual, creyeron imperativo elaborar una definición jurídica del espacio ultraterrestre (…). La falta de definición del espacio ultraterrestre en el Tratado de 1967 (…) implica que el artículo II [donde se establece que: “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”] no debería aplicarse a la órbita geoestacionaria y, por tanto, no afecta al derecho de los estados ecuatoriales que ya han ratificado el Tratado.

Buena muestra de la influencia de la «Declaración de Bogotá» de 1976 lo encontramos en el vigente Art. 101 de la Constitución Política de la República de Colombia de 1991 donde se dispone que: También son parte de Colombia, el subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita geoestacionaria, el espectro electromagnético y el espacio donde actúa, de conformidad con el derecho internacional o con las leyes colombianas a falta de normas internacionales.

PD: seis años más tarde, las mismas naciones celebraron la segunda reunión de países ecuatoriales en Quito, del 26 al 28 de abril de 1982 que, básicamente, reiteró el criterio de la Declaración de Bogotá. Como curiosidad, el Art. 4 de la vigente Constitución de la República del Ecuador, de 2008, se refiere expresamente al debate orbital al proclamar que: El territorio del Ecuador constituye una unidad geográfica e histórica de dimensiones naturales, sociales y culturales, legado de nuestros antepasados y pueblos ancestrales. Este territorio comprende el espacio continental y marítimo, las islas adyacentes, el mar territorial, el Archipiélago de Galápagos, el suelo, la plataforma submarina, el subsuelo y el espacio suprayacente continental, insular y marítimo. Sus límites son los determinados por los tratados vigentes. (…) El Estado ecuatoriano ejercerá derechos sobre los segmentos correspondientes de la órbita sincrónica geoestacionaria, los espacios marítimos y la Antártida.

Pinacografía: David Palmquist | Chicago Satellite 2 (s/f).

miércoles, 25 de mayo de 2022

La costumbre veneciana del «Sposalizio del mare»

Al comentar el Retrato del dux Francesco Venier, pintado por Tiziano entre 1554 y 1556 y expuesto en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, la historiadora del arte Teresa de la Vega contextualiza el momento en el que la capital de los canales se desposó con el mar. (…) En el siglo IX, un pequeño asentamiento lacustre sobre el Adriático consiguió la autonomía del Imperio Bizantino, iniciándose así para Venecia una gloriosa historia como potencia marítima y comercial. Para conmemorar la victoria sobre los piratas dálmatas que no cesaban de hostigar a las naves vénetas, y que tuvo lugar el día de la Ascensión, se celebraba en este día el Sposalizio del mare, una boda simbólica entre el Dux y la mar a bordo de la galera ricamente engalanada, el Bucentauro. El magistrado supremo de la República arrojaba un anillo a las aguas (*).

La profesora Rocío Peñalta Catalán ha investigado en profundidad esta peculiar costumbre: (…) La fiesta de la Ascensión, o la Sensa, era una de las fiestas más importantes de la República de Venecia, pues conmemoraba dos hechos fundamentales de la historia de la ciudad. El primero, el triunfo de los venecianos sobre los piratas dálmatas, que obligaban a Venecia a pagar un tributo anual para garantizar el libre tránsito de sus navíos a través del Adriático. La expedición, liderada por el dux Pietro II Orseolo, partió de Venecia el 9 de mayo del año 1000, día de la Ascensión, y con su victoria sobre los corsarios garantizó el dominio militar y comercial de la Serenísima en todo el mar Adriático (…). En segundo lugar, la reconciliación entre el papa Alejandro III y el emperador Federico Barbarroja, que puso fin a diecisiete años de cisma y llevó la paz a Italia, y que se produjo en Venecia en 1177, gracias a la mediación del dux Sebastiano Ziani (…).


Ese día se celebraba con gran pompa el desposorio simbólico de Venecia con el mar, el sposalizio del mar, en dialecto véneto. El dux, a bordo del Bucintoro –la galera ducal–, acompañado de su séquito y rodeado por todo un cortejo de embarcaciones, se dirigía, con su suntuoso traje de púrpura y oro, hasta el paso del Lido, donde se encontraba con la flota del Patriarca de Venecia, y allí arrojaba su anillo de oro a las olas pronunciando la fórmula solemne: «Desposamus te, mare, in signum veri perpetuique dominii» [Nos desposamos contigo, ¡oh, mar!, en señal de verdadera y perpetua dominación]. Luego se cantaba misa, y la fiesta acababa por la tarde con un suntuoso banquete en el Lido. Pero Tafur y el Marqués de Tarifa describen con detalle el desarrollo de esta ceremonia: cómo el dux parte de Venecia en el Bucintoro, su galera, acompañado por los hombres principales de la ciudad. Ambos coinciden en describir la galera del dux hablando de su tamaño, de su rico aspecto, de los remeros y los gentilhombres que viajan en ella, de la suntuosidad del traje del dux. También explican cómo el Patriarca bendice el mar y cómo el Dux lanza su anillo al agua. Fadrique Enríquez de Ribera, además, nos cuenta que en el agua, alrededor de la galera, muchos hombres esperan nadando para tratar de atrapar el anillo «que puede valer quatro o çinco ducados» [PEÑALTA CATALÁN, R. “Fiestas y juegos venecianos en los libros de viajes medievales”. En: URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales. Vol. 11, nº 1, pp. 28 y 29].

Desde mediados del siglo XX se ha recuperado la recreación histórica de esta costumbre, durante la celebración en Venecia de la Festa della Sensa; ritual que también se encuentra en otras ciudades italianas como Pisa (en Toscana) o Cervia (Emilia-Romaña).


Pinacografía: Canaletto | Dos versiones de Il ritorno del Bucintoro nel Molo il giorno dell'Ascensione (1738 y 1730, respectivamente).

PD: en este blog ya le hemos dedicado otras entradas a la Serenísima ciudad de los canales; por ejemplo: la Comisión de VeneciaShakespeare y la justicia en El mercader de Venecia; el origen del nombre del famoso Puente de los Suspiros; o la historia del pobre panadero.

lunes, 23 de mayo de 2022

La Red Parlamentaria Global de la OCDE (OECD GPN)

Antes de nada, conviene contextualizar a la OECD GPN. Por un lado, ya tuvimos ocasión de referirnos a la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) como uno de los dos órganos previstos por el Estatuto de esta organización política paneuropea, aprobado el 5 de mayo de 1949 en Londres (Reino Unido). Este órgano deliberante celebró su primera sesión en la Universidad de Estrasburgo (Francia) el 10 de agosto de 1949 por lo que suele considerarse una de las asambleas parlamentarias más antiguas, pluralistas e internacionales, al estar integrada por parlamentarios que han sido elegidos democráticamente para representar a las fuerzas políticas de sus Estados miembros. En el caso español, en proporción con el número de habitantes, la Delegación Permanente de las Cortes Generales está compuesta por 12 senadores y diputados de la XIV legislatura.

Por otro, la actual Asamblea Parlamentaria de la OTAN (NATO PA) tuvo su origen poco después, en la Conferencia de parlamentarios de los países miembros de la OTAN que se celebró en el Palacio de Chaillot [Paris (Francia)] del 18 al 22 de julio de 1955. Once años más tarde, se renombró como Asamblea del Atlántico Norte [North Atlantic Assembly (NAA)]; denominación que se mantuvo hasta 1999, cuando al conmemorar el medio siglo de la fundación de la OTAN se cambió por el actual NATO Parliamentary Assembly, un foro con sede en Bruselas (Bélgica) donde los parlamentarios de los 30 países miembros de la Alianza Atlántica debaten sobre las opiniones de sus respectivas cámaras. La delegación española también está integrada por 12 senadores y diputados.

Y, finalmente, en tercer lugar, la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCEPA) se ideó durante una reunión que se organizó en las Cortes españolas en abril de 1991. Ese mismo año, el Consejo Ministerial de la antigua Conferencia para la Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), reunido en Berlín (Alemania), acordó constituirla, celebrando su primera sesión en Budapest (Hungría) en julio de 1992 donde se aceptó la invitación danesa para que la secretaría de la nueva OSCEPA se ubicara en Copenhague aunque sus encuentros anuales se llevan a cabo, cada año, en una ciudad diferente [por ejemplo, en febrero de 2022, el 21st Winter Meeting of the OSCE Parliamentary Assembly tuvo lugar en Viena (Austria)]. España, como en los ejemplos anteriores, también envía a otros 12 parlamentarios.


Partiendo de esa base,
a diferencia de las Asambleas Parlamentarias del Consejo de Europa (PACE), la NATO PA y la OSCEPA, que están integradas por una determinada delegación de parlamentarios nombrada por los órganos legislativos de sus Estados miembro, la Red Parlamentaria Global de la OCDE [OECD Global Parliamentary Network (GPN)] tiene una composición  diferente. Se trata, de acuerdo con sus propias palabras, de una plataforma de aprendizaje para legisladores y funcionarios parlamentarios. Su estructura flexible permite a parlamentarios, de todo el espectro político, compartir experiencias, identificar mejores prácticas y fomentar la cooperación legislativa internacional; es decir, formar parte de la GPN depende de la voluntad de cada senador, diputado, congresista o parlamentario no de que haya sido propuesto por la Cámara donde obtuviera el escaño para integrar la delegación de su país (como así ocurre en la PACE, NATO PA y OSCEPA). No hay límite en cuanto al número de representantes y una vez que sea admitido en la Red, ya puede participar en sus reuniones e inscribirse en alguno de los grupos especializados por áreas (por ejemplo, inteligencia artificial, transparencia o tributación).

La OECD GPN surgió en 2011 y su mayor particularidad radica en que no se trata de una institución de la OCDE, como su Consejo o la Secretaría General, ni tampoco de una verdadera asamblea, análoga a las otras tres que hemos mencionado, sino de una organización no gubernamental (ONG) que involucra a parlamentarios que quieren debatir sobre determinadas cuestiones para mejorar la cooperación económica y política internacional en múltiples aspectos. Se reúne al menos dos veces al año en la sede de esta organización en París y, cuando así lo estipula, en algún parlamento nacional o en el Palacio de Europa, sede de la PACE en Estrasburgo.

viernes, 20 de mayo de 2022

Las cinco leyes fundamentales de la estupidez humana

El profesor Carlo M. Cipolla nació en Pavía (Italia) el 15 de agosto de 1922. Estudió Ciencias Políticas en la universidad de esta localidad lombarda y completó su formación en la Sorbona (Francia) y la London School of Economics (Reino Unido), especializándose en historia económica; asignatura que impartió en diversos centros de su país hasta que se trasladó a Berkeley (Estados Unidos). Falleció el 5 de septiembre de 2000 en su ciudad natal. Ya se trate de investigaciones puntuales, como el estudio sobre el sistema sanitario en tiempos de la peste, o de extensos recorridos a través de los siglos (…) los libros de Cipolla siempre han sido, con la excepción del clásico “Historia económica de la Europa preindustrial”, obras breves. La brevedad se adecuaba a la lúcida inteligencia y a la aguda pluma de Cipolla [1].

Un buen ejemplo de ese carácter brillante y conciso lo encontramos en su célebre ensayo Las leyes fundamentales de la estupidez humana.  El propio autor lo definió así: (…) no se trata ni más ni menos que de algo que los eruditos del siglo XVIII habrían denominado “una aguda invención”. De hecho, el ensayo no guarda ninguna relación con mi vida personal. Pecaría gravemente de ingratitud contra las circunstancias que hasta ahora han presidido el curso de mi vida si no confesara que he sido, en cuanto se refiere a mis relaciones humanas, un ser extraordinariamente afortunado, en el sentido de que la inmensa mayoría de personas con las que he entablado relación han sido por regla general personas generosas, buenas e inteligentes. Espero que al leer estas páginas no acaben convenciéndose de que el estúpido soy yo [2].

"The Basic Laws of Human Stupidity" se escribieron en 1976, en inglés, a modo de original regalo navideño para los amigos del autor y, tras negarse durante mucho tiempo, en 1988 se tradujeron al italiano para incluirse en el contenido del libro Allegro man non troppo. Desde entonces, “Le leggi fondamentali della stupidità umana” se han convertido en una lectura de referencia.


En su introducción, Cipolla comienza afirmando que la humanidad se encuentra –y sobre esto el acuerdo es unánime– en un estado deplorable. Ahora bien, no se trata de ninguna novedad. Si uno se atreve a mirar hacia atrás, se da cuenta de que siempre ha estado en una situación deplorable. El pasado fardo de desdichas y miserias que los seres humanos deben soportar, ya sea como individuos o como miembros de una sociedad organizada, es básicamente el resultado del modo extremadamente improbable –y me atrevería a decir estúpido– como fue organizada la vida desde sus comienzos [3]. Y, a continuación, enumera sus conocidas leyes fundamentales:

  1. Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo.
  2. La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona.
  3. Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio.
  4. Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.
  5. La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe. El corolario de la ley dice así: El estúpido es más peligroso que el malvado.

Citas: [1] VIGO, G. “Introducción”. En: CIPOLLA, C. M. Pequeñas crónicas. Barcelona: Editorial Crítica, 2011, p. 4. [2] CIPOLLA, C. M. Allegro man non troppo. Barcelona: Editorial Crítica, 2007, p. 11. [3] CIPOLLA, C.M. “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”. En: Cuadernos de economía, nº. 25, 1996, pp. 200-216.

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