lunes, 6 de diciembre de 2010

La ardilla y las huelgas

Cuando los trabajadores de una empresa se declaran en huelga y algunos de sus compañeros deciden no secundarla, reciben el despectivo nombre de esquiroles; término que también se emplea para designar a las personas que la patronal contrata ex profeso para cubrir aquellos puestos laborales durante el tiempo que dure el conflicto, con el fin de evitar que se detenga la producción de la fábrica.

Según la tradición popular, a los habitantes del pueblo L´Esquirol-Santa María de Corcó (comarca de Osona, Barcelona) se les llamaba esquiroles porque en una famosa posada del pueblo, situada en el camino de Vic a Olot, tenían en el vestíbulo una ardilla (esquirol, en catalán) de mascota. Cuando a mediados del XIX, empezaron a convocarse las primeras huelgas en las empresas textiles catalanas, los habitantes de aquel pueblo –los esquiroles– se ofrecieron a cubrir los puestos que dejaban vacantes los huelguistas del cercano Manlleu, la capital del Ter. Desde entonces, su gentilicio empezó a utilizarse, despectivamente, para designar a los trabajadores rompehuelgas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...